COSTANOTAS junio 30, 2018

Lorelei tenía 18 años y su primer novio se convirtió en su marido: «Donde él vaya, yo voy a estar».

Radamel y la argentina se vieron por primera vez en una iglesia evangélica en Buenos Aires. cuando el samario jugaba para River Plate.

Ella, una rubia encantadora de 1.65 de estatura que estudiaba música; él, un talentoso hombre de cuerpo atlético y piel trigueña.

En medio de oraciones y cánticos religiosos compartieron los primeros momentos.

Luego el delantero costeño se decidió a invitarla fuera del recinto religioso.

«Yo fui un poco dura. Él me invitaba a salir y siempre le decía que no podía. Pero a mí, en realidad, me gustaba mucho. El pobre ya estaba súper cansado.

Así que mi mamá me decía: «Si te gusta, ¿por qué le dices que no?». El día que salí con, él quedé rendida».

Y parece que la dificultad animó al Tigre a luchar. «Yo me fui a mi casa y él viajó hasta Misiones a pedir ser mi novio a mi papá. Fue muy lindo. A los pocos meses, regresó para pedir mi mano».

Luego conocí a Falcao y me dijo: «Tienes que ser de River». Obviamente, estaba tan enamorada que me cambié de equipo. Mi papá decía “mirá lo que hace por amor”.

Me enamoré «de su corazón». Porque, «siempre quise a un hombre que amara a Dios sobre todas las cosas»

Y parece que la dificultad animó al Tigre a luchar. «Yo me fui a mi casa y él viajó hasta Misiones a pedir ser mi novio a mi papá. Fue muy lindo. A los pocos meses, regresó para pedir mi mano».

En Diciembre de 2007 la pareja contrajo matrimonio en Argentina.

Al año de contraer matrimonio, Lorelei dejó la universidad.

“Fue difícil, pero mi prioridad era mi marido, tenía mucho que aprender, esperarlo con la comida hecha, acompañarlo a la tarde si necesitaba algo, ir a la cancha a verlo”.

Falcao y sus hijas con Lorelei: Dominique, Desirée y Annette.

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